EL RETO OCULTO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: SU ENORME CONSUMO DE RECURSOS Y LA NECESIDAD DE USARLA CON RESPONSABILIDAD
La inteligencia artificial parece mágica: responde, crea, analiza, predice y aprende. Pero detrás de esa “magia” hay un reto enorme que pocas personas conocen: el consumo masivo de recursos que requiere para funcionar.
Los modelos de IA generativa —como los que crean texto, imágenes o audio— necesitan enormes cantidades de energía, servidores especializados y centros de datos que trabajan día y noche. La OIT señala que la IA está creciendo en capacidades, especialmente en generación de voz, imágenes y video, lo que aumenta la demanda de procesamiento y recursos tecnológicos .
Cada vez que una persona usa IA, se activa una red de computadoras que consume electricidad, memoria, refrigeración y ancho de banda. Y conforme más personas la usan, más recursos se necesitan.
Esto plantea un reto global:
¿cómo mantener activa la IA sin afectar al medio ambiente ni saturar la infraestructura tecnológica?
Los expertos coinciden en que la solución no es dejar de usar IA, sino usarla de forma inteligente y responsable. Por ejemplo:
optimizar consultas
evitar generar contenido innecesario
usar IA para tareas realmente útiles
mejorar la eficiencia de los modelos
invertir en energías limpias para centros de datos
El crecimiento de la IA también exige más profesionistas capacitados en informática. La región de Latinoamérica ya muestra un aumento acelerado en empleos relacionados con IA, automatización y manejo de datos, según el estudio “Impact of AI 2025” de Get on Board .
Esto significa que se necesitan personas que entiendan cómo funciona la tecnología, cómo optimizarla y cómo usarla sin desperdiciar recursos.
Para los estudiantes de computación, este reto es una oportunidad:
aprender sobre eficiencia digital
entender cómo funcionan los modelos
desarrollar hábitos tecnológicos responsables
prepararse para empleos que requieren criterio y conciencia
La IA seguirá creciendo, pero también su consumo. Por eso, las nuevas generaciones deben aprender a usarla con inteligencia, ética y responsabilidad.
Y todo empieza con una buena formación en informática.
Fuentes: ilo.org, infobae.com

